El camino hacia Wanda-Visión (completo)






El próximo estreno de la serie de Marvel para Disney + me animó a investigar y conocer un poco más a los personajes, ya de por sí carismáticos y suficientemente interesantes, no sólo por lo presentado en las películas del UCM, sino por lo que había podido leer en otros cómics menos centrados en ellos.

Esto me ha permitido hacer una pequeña guía de lecturas interesantes de cara a la serie, y más aún vistos los tráileres varios que se han ido presentando, ya que apuntan claramente (o eso espero), a una línea de importantes eventos acaecidos en los cómics, que tuvieron gran repercusión, y que en ventas y lectura fueron un verdadero fenómeno.


El camino me ha llevado a cómics de Byrne de los años 80, hasta el más reciente cómic La Visión, ganador de un premio Eisner y muy valorado por la crítica, con el que concluirá la revisión, pero comenzará una reflexión profunda.



La Bruja Escarlata y la Visión han sido Vengadores desde hace mucho tiempo. Pietro y

Wanda, los temibles hijos de Magneto, se redimieron rápidamente y pasaron a formar parte de los Vengadores, siendo miembros de pleno derecho, y además muy queridos. Sobre todo Wanda. Amiga muy querida de Janet, Jessica y Clint, amante en algún momento del Capitán América…y finalmente esposa de la Visión.




Con la Visión, Wanda encontró la felicidad, encontró el lugar que nunca había tenido como niña huérfana, que solamente había tenido junto a ella a su hermano mellizo.


Cuando supo que Magneto era su padre[1], tampoco encontró en él el amor que siempre había necesitado, y acabó convertida en villana junto a su hermano, siendo miembros de la terrorista Hermandad de Mutantes Diabólicos.





Aquel tiempo, en el que seguramente sólo buscaba encontrar la aprobación de su padre, no duró demasiado, y acabó en los Vengadores, donde encontró una verdadera familia. Su matrimonio con Visión fue un paso más allá, e hizo que, en su felicidad, materializara su deseo de tener un hogar y una vida tranquila. Para conseguirlo, con sus poderes, ya que ambos no podían tener hijos, creó unos niños mellizos (que efectivamente nacieron y crecieron como bebés normales, pero producto de su magia)[2].



Ese evento, el nacimiento de los niños, puso de manifiesto que los poderes de Wanda parecían ser algo más que la “mera”manipulación de probabilidades, siendo capaz de moldear la realidad, con todo lo que eso conlleva. Fue su maestra

y mentora la bruja Agatha Harkness, quien, percibiendo la grave perturbación en la fuerza que suponían los niños, hizo que los “borrara”, y a su vez borró el recuerdo que tenía de ellos[3]. Pero en el corazón de Wanda estuvieron siempre, y ese sentimiento, ese amor, fue lo que causó todo lo que vino después.




Los niños fueron causa de la primera separación de Wanda y la Visión, quienes soportaron también terribles calamidades personales (pues ha sido recurrente en la Visión tener problemas con la carga y destrucción de sus patrones mentales y emocionales, lo que tampoco facilita las cosas[4]).



La apuesta fuerte vino posteriormente de parte de Brian Michael Bendis con Vengadores: Desunidos. Bendis, tan criticado por muchos, a mí me dio una de mis primeras lecturas de cómic de superhéroes con el genialísimo Ultimate Spiderman, y, sinceramente, suele gustarme bastante. Quizás se aparta en alguna ocasión de los gustos de fans más clásicos, pero creo que tiene ideas bastante buenas.


Así, el arco de Vengadores: Desunidos y Dinastía de M, me parece un must (read y have) para cualquier fan de Marvel, de Vengadores y de mutantes.

En Vengadores: Desunidos, vimos cómo podía ser el día más duro y más terrible para los Vengadores, qué ocurriría si todas las crisis conocidas y peores enemigos se desataran en el mismo momento y mismo lugar, y perdimos a algunos muy queridos. Entre ellos a la Visión. Y descubrimos trágicamente que todo había sido causado (involuntariamente?) por Wanda.





La Bruja Escarlata, sumida en una grave depresión y crisis nerviosa, como sabríamos después, en una explosión desatada de sus poderes sumió a los Vengadores en el caos y la muerte.


Tal estallido intentó ser controlado al final de este cómic, que enlaza con el principio de Dinastía de M, también de Brian Michael Bendis, junto a Olivier Coipel[5], que comenzaba conuna reunión de los más altos poderes superheroicos del Universo Marvel, empezando por Charles Xavier y el Doctor Extraño, intentando apaciguar y contener a la terrible Bruja Escarlata, que, acaso, en realidad no podría ser nunca contenida.

Esto llevó a la reacción inmediata de Wanda, que, yendo todavía más allá, en un increíble despliegue de poder creó nada menos que una completa realidad alternativa, en la que todos y cada uno de los conocidos vivía sus sueños hechos realidad. Una vía de escape en la que ella podría continuar con su vida y no habría más problemas para nadie.




Empero, esto se fue de las manos al convertir en Dinastía gobernante de los mutantes a la de M. M de Magnus, M de Magneto. En un mundo en el que los mutantes no sólo no eran discriminados, sino que además de integrados ocupaban importantes puestos de poder en la sociedad. Un lugar idílico en el que pequeños bugs lo harán saltar todo por los aires, como era inevitable.

En ese cómic vimos la imagen de Magneto dibujado con atuendo sacado de una fotografía del Rey de España, que fue muy sonada en aquel momento. Y vimos cómo Magneto, venido a suerte de Emperador mutante, aparecía en periódicos y revistas de sociedad rodeado de sus hijos Pietro, Lorna y Wanda, que en esa realidad había optado por no tener poderes (aparentemente). Lo sorprendente fue ver cómo Wanda había creado para ella una tercera realidad, donde se encontraba ella permanentemente en conciencia plena, dedicada únicamente a vivir feliz con sus hijos perdidos.






Por supuesto, los Vengadores y la Patrulla X encontraron la manera de restaurar el mundo y su curso natural, pero Wanda, horrorizada desató un último hechizo que traería gravísimas consecuencias, diciendo sus palabras más famosas: No más mutantes.





Posteriormente, pudimos ver en Jóvenes Vengadores: La cruzada de los niños[6], cómo Wanda había acabado en Latveria y había sido manipulada por el Doctor Muerte, y cómo finalmente los hijos de Wanda, de alguna manera, había encontrado un camino para vivir de verdad, y eran entonces dos adolescentes mutantes con increíbles poderes, recientemente unidos a los Jóvenes Vengadores, con los nombres de Veloz y Wiccan.






Por cierto que éste fue un cómic conocido, no tanto por su historia y su trama, que bajó bastante el nivel respecto de los dos anterior, sino por mostrar por primera vez una relación abiertamente homosexual entre dos de los Jóvenes Vengadores, precisamente uno de los hijo de Wanda, Wiccan, y su parejael mestizo kree-skrull Hulkling.

















En todo lo que había ocurrido, subyacía la existencia de un tremendo poder de Wanda, en principio mutante, que se presentó en sus orígenes como manipulación de probabilidad, avanzó a manipulación o transformación de la realidad, y se combinaba con una suerte de magia salvaje que brotaba de Wanda y la conectaba con el tejido mágico del Universo, de una manera incognoscible incluso para el Doctor Extraño. El poder era demasiado peligroso.


De esto mismo se da cuenta la propia Wanda (aunque le cuesta, le cuesta), e inicia la búsqueda personal que la lleva a Bruja Escarlata: El camino de las Brujas, Mundo de brujería, y El último maleficio, de James Robinson[7], donde Wanda encontrará respuesta a las preguntas sobre sus orígenes y sus poderes. Especial mención a esta serie, que cuenta con un dibujante diferente en cada capítulo (y merece mucho la pena ver los diferentes estilos, algunos brillantes), y sigue a Wanda en un viaje a distintas partes del mundo; y, en particular, a las portadas de David Aja, de una belleza impactante.





Mientras tanto, la Visión, que falleció en Vengadores: Desunidos, fue recompuesto o reestablecido, y ya volvimos a verlo, aunque distinto, en los eventos de La cruzada de los niños. Aunque conservaba los recuerdos de su vida anterior, Wanda ya no formaba parte de su vida, e intentaba rehacerla lo mejor posible.


Lo que nos lleva a La Visión, de Tom King, y Gabriel Hernández Walta[8].




Un cómic muy diferente, del estilo familiar y costumbrista, que tan bien le funciona a este guionista, y dándole muy buenos resultados en sus arcos de Batman y en la posterior Mr. Milagro.

A Tom King le gusta explorar el carácter y los sentimientos de los personajes, sus motivaciones, ver cómo se desarrolla su vida diaria, y cómo sufren por muchas veces por sus pérdidas, o las cosas terribles que han de hacer (véase Héroes en crisis, muy interesante cómic de superhéroes totalmente fuera de lo habitual, y muy criticado por el fandom clásico debido a su final, digamos, rompedor).

No es para todos los gustos, desde luego. Pero ayuda que siempre se haya rodeado de dibujantes superlativos, como Mikel Janín, Joëlle Jones, Mitch Gerards, o Clay Mann.

Aquí encontró pareja perfecta con el español Gabriel Hernández Walta, artista nacido en Melilla y licenciado en Bellas Artes en Granada, con carrera como pintor e ilustrador de libros infantiles. Y fue perfecta porque muchas viñetas son verdaderos “cuadros” o “pinturas”, que podríamos perfectamente enmarcar.


Nos presentan a la Visión como un “hombre” renovado, distinto, más maduro y estable, superados los eventos de Desunidos, y ahora de vuelta como miembro activo de los Vengadores.

Con un cuerpo y una mente reconstruidas principalmente gracias a Tony Stark, ahora la Visión ha sido destinado a Washington D.C. para ser su enlace con el Gobierno, a donde se muda con su familia.

Y, sorprendentemente, vemos que su familia está compuesta por una mujer sintozoide, y dos hijos mellizos, también sintozoides. Todo guarda una semejanza algo tétrica de las escenas familiares que una vez tuvo con Wanda y sus hijos, pero está claro que no son ellos. No tenemos muy claro de dónde han salido, quizás los haya creado él mismo, quizás con ayuda de Tony…pero todos son tan reales como él.



La familia Visión intenta llevar una vida normal, en un típico barrio de suburbio americano, un Wisteria Lane cualquiera, en el que la esposa se intentará relacionar con los vecinos, y los hijos comenzarán a ir al nuevo instituto, donde la adaptación (como con cualesquiera chicos nuevos in town), no será sencilla. Pero claro, no son una familia corriente. El padre es un Vengador, ellos son una suerte de robots, no necesitan comer, tienen conocimientos propios de una I.A. conectada a internet (o sea, todo?), y cualquier problema cotidiano puede complicarse. Y por supuesto se complicará, y mucho. Demasiado. A veces el remedio es peor que la enfermedad, y aquí, en medio de la cotidianidad que se intenta, sucederá lo peor, y se resolverá también de la peor manera posible.





Más difícil aún, porque los sintozoides, tienen también sentimientos, y quizás alma? Y el sufrimiento no les será ajeno.

Este planteamiento y reflexión del androide consciente de sí mismo, su capacidad para sufrir, y la existencia, o no, de su alma, subyace no sólo en Visión, sino también en cada miembro de la familia.


La sensación que deja el cómic es compleja, porque tiene una parte bonita familiar, y una parte fría y triste. Es bello y melancólico, y con unos dibujos que son verdaderas obras de arte, en una delicada y cuidada paleta de color.

Desde luego es sorprendente, no se parece a ningún otro cómic de “superhéroes”, y se comprende a la perfección que ganara un premio Eisner (mejor serie limitada, 2017), supongo que de manera automática.








Con esta revisión queda completo el camino hacia Wanda-Visión, dándonos un punto de partida más completo sobre los personajes, y haciendo que nos preguntemos hacia dónde se dirigirá la serie de televisión. Está claro, según los tráilers, que veremos una serie de realidades distintas, en diferentes lugares y momentos temporales; que veremos a los mellizos de Wanda y Visión, veremos su vida familiar en una reproducción de comedia de la serie de los 60-70 Encantada, con uso de los poderes mágicos en la vida cotidiana. Pero también se apunta a que todo sea un descontrol de los poderes de Wanda, y a lo que quizás sea un enlace con Dr. Strange and The Multiverse of Madness (Multiverse? Madness?) ¿Será quizás Stephen Extraño el único capaz de “parar” a Wanda? ¿Llegaremos tan lejos como en Vengadores: Desunidos? ¿Aparecerá Agatha Harkness y seguiremos los caminos de las brujas? ¿Alguien dirá la palabra mutante o veremos una escuela para jóvenes con poderes parecidos a los suyos?

O puede que lo que más nos gustara fuera ver a alguien diciendo “Saludos, hija”.


En cualquier caso, a nuestros nervios les quedan pocos días. Lo veremos con mucha emoción.



[1] Los Vengadores: La Visión y la Bruja Escarlata de Bill Mantlo y Rick Leonardi (Panini Marvel Gold, The Vision and The Scarlet Wicht 1-4 USA, 1982), en el que descubren que Magneto es su padre, justo tras el nacimiento de la hija de Pietro con la inhumana Crystal. [2] La historia del nacimiento de los hijos de Wanda y su naturaleza, es otra y no es sencilla. Los niños fueron dotados de alma, que en realidad eran pedazos de Mephisto, que había sido recientemente destruido por Franklin Richards, el poderosísimo mutante hijo de Sue Storm y Reed Richards. En el cómic Los Vengadores Costa Oeste: La Bruja Escarlata Oscura, de John Byrne (Panini Marvel Gold, The West Coast Avengers, 56-62 USA, 1989) podemos saber más de los niños y su extraño origen. Resulta ahora curioso y algo esperpéntico ver los dibujos del villano Pandemonium con los bebés-monstruo unidos a sus brazos, inevitable que se escape una sonrisa, por mucho que sea del maestro Byrne. [3] Agatha Harkness, que amaba a Wanda como a una hija, y había sido su maestra y mentora, fue quien se encargó de eliminar a los niños y borrarlos de la memoria de Wanda (vid. Los Vengadores Costa Oeste: La Bruja Escarlata Oscura, de John Byrne (Panini Marvel Gold, The West Coast Avengers, 56-62 USA, 1989). Cuando Wanda descubrió lo que su maestra había hecho, la mató tras su confrontación en Vengadores: Desunidos (Brian Michael Bendis y David Finch, Panini Marvel Deluxe o Marvel Must Have, The Avengers 500-503 y Avengers: Finale USA, 2004). Aunque el espíritu fantasma de la vieja bruja siempre la acompañó, como vemos en La Bruja Escarlata (3 volúmenes Panini 100% Marvel El camino de las brujas, Mundo de brujería, El último maleficio. Scarlet Wicht v2 1-15 USA). [4] Por ejemplo en Los Vengadores Costa Oeste: La búsqueda de la Visión, de John Byrne (Panini Marvel Gold, The West Coast Avengers v2, 42-50 USA, 1989). [5] Panini Marvel Deluxe, House of M 1-8 y The Pulse Special Edition USA, 2005. [6] Jóvenes Vengadores: La cruzada de los niños, de Alan Davis y Olivier Coipel (Panini Marvel Deluxe Jóvenes Vengadores 3, Avengers Children's Crusade 1-9, Avengers Children's Crusade Young Avengers y Uncanny X-Men 526, USA, 2010-2012). [7] 3 volúmenes Panini 100% Marvel El camino de las brujas, Mundo de brujería, El último maleficio. Scarlet Wicht v2 1-15 USA [8] La Visión (Panini Marvel Integral vol. 1, The Vision v2, 1-12 y material de The Vision: Director’s Cut 1-6 USA, 2017).

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