The Sandman, de Neil Gaiman

Hoy, día de los Muertos, es un buen día para volver a hablar de Sandman, de Muerte, y de los Eternos.

Uno de los cómics más importantes del siglo XX, y que lo será seguramente de todos los tiempos, por suponer una revolución de estética, de conceptos, y de una imaginación desbordada, todo dentro del género de terror.



Los Eternos son seres que han estado aquí desde el comienzo de los tiempos. No son dioses, son mucho más que eso. Son fuerzas del universo, sentimientos profundos, arquetipos, metáforas, poderes ocultos…todo a la vez. Ellos son Destino, Sueño, Muerte, Deseo, Delirio, Destrucción y Desesperación. Cada uno de ellos regirá en algún momento nuestras vidas, o en muchos, y sus ámbitos de poder son vastos, y son para siempre.


The Sandman es una historia sobre Sueño, un tipo taciturno y oscuro, seguramente malvado, y de un trocito de su mundo y de sus poderes. Es la historia de cómo hasta los mismos Eternos, a veces, pueden perder la perspectiva y la razón, y embarcarse en una terrible espiral de desgracia. Y bajo él, todos sus dominios…y muchos de los que entren en sus dominios. Y todos soñamos alguna vez.