STAR WARS: REBELLION, el juego de mesa

STAR WARS: REBELLION (posición 8 de TODOS los juegos existentes en BGG)



Es un juego tan bueno, que es hasta raro. Porque, por una parte, está fantásticamente integrado en el universo Star Wars (el tablero es un mapa de la Galaxia, con casi todos los sistemas más conocidos; y hay tropecientas miniaturas muy bien conseguidas -153 en realidad-, desde Super Destructores hasta corbetas corellianas, pasando por AT-ATs y spiders de hielo). Pero, por otra, es un juegazo para dos jugadores que seguiría siéndolo aunque estuviera ambientado en la Revolución Americana y en vez de stormtroopers fueran casacas rojos. Vamos, que puedes no conocer Star Wars y rendirte ante su maravilloso sistema de juego. Aunque, si te gusta, ya es la leche.

Es un juego asimétrico perfecto: un jugador será el Imperio. No sólo empezará con más recursos, sino que serán más poderosos, y podrá crecer mucho más que su rival. Sin embargo, el jugador Rebelde está “escondido”. Su base está en uno de los muchos planetas del mapa, pero el imperial no sabrá cual es. En el tablero su base aparece aparte (y una carta boca abajo guardará el secreto). Será mucho más débil, incapaz de luchar abiertamente contra el Imperio. Pero es el Imperio quien tiene que encontrar y destruir a los rebeldes. Y, como la Galaxia es vasta, no tendrá más remedio que repartir sus tropas entre los distintos sectores, a la búsqueda de su presa.


En esa división verá el rebelde su ventaja, pudiendo atacar, y vencer, antes de retirarse y volver al escondite. Lo anterior se realiza a través de una serie de acciones, comandadas por personajes especiales de la franquicia(con rostros más conocidos como Vader o Palpatine, pero también algunos secundarios con funciones más modestas, aunque finalmente necesarios -hay 25 en total-. Personajes que podrán desde convencer a los sistemas de que apoyen la causa (el Imperio puede convencer, o imponer su poder militar estacionando tropas), hasta sabotear sistemas enemigos o capturar o rescatar otros personajes.